Ojalá yo sea como Malena
Hizo todo para impresionarnos y dejó huérfano nuestro penar.
El Indio se suma a una lista, no muy extensa, de gente que tuvo despedidas de varios días, históricas y multitudinarias acá en Argentina. Podemos hablar de Perón (presidente en ese momento), Evita (primera dama), Nestor Kirchner (“primer damo”, si me permiten la expresión) y después Sandro y Diego, que no necesitan explicación ni presentación.
Pero acá sentí algo diferente, lo sentí como una misa. Aclaro que, nacido en 1991 y no estando atravesado por su obra, nunca viajé los km necesarios para verlo en vivo (aunque después de Olavarría me dije “creo que el próximo amerita el viaje”. Ahí hay otro mensaje de aprendizaje). En las imágenes que vi el domingo 7 de junio, no vi un valorio sino una ceremonia diferente. Una marea de fieles (se habla de un número cercano al millón de personas) que asistían a su último gran ritual, que había algo superior que los reunía. Más allá de sus trabajos, sus familias y sus ideologías políticas. Todos ahí reunidos. Porque como escuché por ahí: “Al Indio no se lo entiende, se lo siente”. Sin lugar a dudas se trata de eso: sentimientos.
No, antes de hacerte perder tiempo, si pensás que esto va a venir con una analogía del mundo laboral: estás en un error. Este día es para parar la pelota y sentir (no pensar: sentir).
A todo esto te preguntarás: ¿quién demonios es Malena? Male es una amiga que conozco hace no menos de 20 años y puedo dar fe: siempre fue así. ¿Cómo es así? Pasional, fiel y con el pecho lleno de emociones intensas. ¿Sabés como ama? Con fuerza e intensamente. ¿Sabés cómo sufre? Fuerte y con todo el cuerpo. A lo que me hizo pensar, y se lo manifesté hace no mucho tiempo: “qué lindo sería sentir así”. Cuando vi a los fanáticos en Plaza de Mayo el viernes, o en Avellaneda el domingo (dato de color: es ciudad en la que me crié y la conocí a ella) vi eso: muchas Malenitas. Porque el Lado B de amar fuerte, como me dijo ella es que “Todo se siente el triple de fuerte”, así que el dolor tambien forma parte.
Entonces, hay varios tipos de personas: “las Males” que sienten bien fuerte, “los Danis” que respetan y entienden; y por último…los pobres, que recibieron pocos abrazos en su infancia y se paran en la vereda de la critica.
Entonces: si viste a esas personas movilizarse, y no entendiste nada o te pareció un montón, te deseo que ojalá encuentres algo que te apasione de esa forma, ojalá haya algo que te gusta tanto, ojalá algo te despierte una sensación en la panza completamente única. En definitiva: ojalá seas un poco más Male.
Dani.