El juego como trampolín

La gamificación es la mejor forma de… un segundo… ¿sabés qué es la gamificación?

El juego como trampolín

Cuando era chico, como creo que le pasaba a muchos chicos, cuando iba al supermercado pedía pasar por el pasillo de los juguetes. Algo que si me daba cuenta que no pasaba, es que mis papás seguían recorriendo todo el super, haciendo compras aburridas como queso fresco y acelga, yo me quedaba en el pasillo de los juguetes lo que durara la visita (si cierro los ojos podría decir donde estaban las figuras de acción, los peluches y los Lego para armar).

De más grande me empezaron a atraer los juegos de mesa como una forma de divertimento con amigos y familiares (y hoy tienen un lugar en casa para pararse y elegir dependiendo el estado de ánimo).

Entonces empecé a pensar, con lo poco que me gustaba el trabajo operativo: “¿cómo puedo jugar más horas?”. Y ahí entendí que la mejor forma de hacerlo, era “hackear la Matrix” e incorporar el juego al trabajo. Planteando dinámicas de azar con un dado, tableros para que los grupos vayan avanzando hasta conocer el maravilloso mundo de la gamificación.

¿Qué es la gamificación? Se trata de sumar juegos para incorporar conceptos que se quieren trabajar en ambientes de trabajo o educativos.

Porque mucha gente está cansada de trabajar, no quiere más presentaciones en pantallas ni que le digan lo que tiene que hacer y cómo hacerlo. Pero hay una cosa que nadie quiso nunca dejar de hacer: jugar.

Por eso, cuando se dejan las cajas de Lego en las mesas, podría decir que todos quieren abrirlas y empezar a jugar. Porque el juego habilita y no deja a nadie afuera.

Por eso, si querés generar un cambio en tu equipo: empezá a jugar.

Uno puede cambiar de casa, de trabajo, de puesto, de responsabilidad y de facultad. Pero hay una cosa que uno no puede dejar. Uno no puede dejar de jugar.

 

Dani.